¿La antropología es una ciencia? La respuesta es sí, sin duda, aunque no en el sentido clásico de la ciencia con batas blancas y laboratorios. Para entender qué tipo de ciencia es, podemos aplicar los criterios del filósofo de la ciencia Mario Bunge.

Mario Bunge (1919-2020)
En su análisis de los «campos epistémicos» este filósofo y epistemólogo describe las distintas áreas del conocimiento y su interrelación. Bunge argumentó que cada campo epistémico tiene su propia estructura, normas y métodos, lo que permite una mejor comprensión de la ciencia como un todo. Obras destacadas: Sociología de la Ciencia (1996) y La ciencia, su método y su filosofía (1997).
¿Quiénes hacen la antropología?
Para Bunge todas las ciencias estás constituidas por una comunidad de sujetos que comparten intereses, objetivos y prácticas metodológicas. Al fijar nuestra atención en la antropología, se observar como a partir de finales del siglo XIX, surgieron diversas tradiciones o escuelas nacionales, cada una con su propio enfoque científico. La institucionalización de la antropología ocurrió en un contexto de imperialismo y colonialismo europeo, lo que influyó en su desarrollo inicial. Aunque ese pasado ha sido criticado, hoy en día conviven diversas escuelas de pensamiento que, aunque diferentes, comparten un compromiso con el estudio empírico y sistemático de las culturas humanas.
La cultura como punto de partida
Para ser considerada como ciencia según el modelo de Bunge, cada disciplina debe tener un objeto de estudio distintivo. La antropología estudia las acciones humanas, centrándose en la «cultura». Aunque no hay un consenso sobre el concepto de cultura, se considera el punto de partida de cualquier investigación antropológica. El debate sobre qué es la cultura y cómo puede conocerse sigue abierto, pero es central en la disciplina.
De qué habla la antropología
La antropología, siguiendo la propuesta de Bunge, abarca una amplia gama de problemas y temas, como el parentesco, las identidades culturales, las migraciones, y las relaciones interculturales. Cada tema puede estudiarse desde diferentes perspectivas teóricas, lo que resulta en una ciencia rica y diversa. Las diferencias entre las perspectivas nomotética e ideográfica, por ejemplo, enriquecen el campo al ofrecer enfoques contrastantes pero complementarios.
Ver sin juzgar: el relativismo como herramienta
Para llegar a considerar una rama de estudio como ciencia, Bunge advierte de la necesidad de una filosofía explícita.La antropología es una ciencia contextual que analiza prácticas sociales, creencias y valores dentro de su contexto cultural. El relativismo cultural, que evita el etnocentrismo, es una herramienta clave para entender y respetar la diversidad humana. Además, algunos antropólogos adoptan posturas críticas hacia las estructuras de poder y defienden los derechos de los vulnerables, reflejando una visión pluralista y humanista.
Antes de empezar a investigar
Un supuesto fundamental en antropología es que todos los seres humanos son agentes de cultura, lo que influye en cómo pensamos, actuamos y vivimos. Los modos de actuar son dinámicos, cambiando con el tiempo y el contacto con otros grupos. Además, se cree que es posible estudiar las culturas de manera empírica, pero siempre reflexionando sobre los propios prejuicios y limitaciones del investigador, en un proceso llamado «reflexividad».
¿Cómo trabajan las antropólogas?
Las ciencias, a juicio de Bunge, metódicas en sus formas de producción del conocimiento. La antropología utiliza metodologías como la etnografía, el trabajo de campo y la observación participante. Los antropólogos pasan tiempo con las personas que estudian, acompañándolas en sus actividades diarias para comprender sus acciones en su contexto sociocultural. Aunque la etnografía es el método más característico, la antropología es una ciencia metodológicamente abierta, que puede incluir desde análisis de redes hasta el uso de tecnologías multimedia.
Aprendemos de nuestro propio pasado
Aunque la antropología es una disciplina joven, ha acumulado un vasto conocimiento. A diferencia de otras ciencias, no sigue un camino lineal. La tradición antropológica es viva y se revisita constantemente para reinterpretarla a la luz de las investigaciones actuales. Esto significa, en términos de Bunge, que los conocimientos del pasado siguen siendo relevantes y útiles para describir y entender las acciones humanas en el presente.
¿Para qué sirve la antropología?
Según Bunge, todas las ciencias tienen una finalidad concreta. En antropología, es difícil hablar de objetivos finales. Aunque busca ampliar la comprensión de la diversidad humana, ese conocimiento también debería servir para algo más. El conocimiento antropológico no debe limitarse a publicaciones académicas, sino que debería regresar a las comunidades estudiadas, ayudando a analizar, comprender y transformar las realidades sociales.
¿Es la antropología una ciencia?
Sí. Aunque no encaja en el molde de las cienciasexperimentales, la antropología cumple los criterios que definen un campo epistémico según el filósofo Mario Bunge: cuenta con una comunidad de investigadores, un objeto de estudio definido, métodos propios y un cuerpo de conocimiento acumulado y revisable.
¿Qué tipo de ciencia es la antropología según Bunge?
Bunge clasificaría la antropología dentro de las ciencias sociales, aquellas que estudian hechos del mundo real.
¿Cuál es el objeto de estudio de la antropología?
La cultura humana: las creencias, prácticas, formas de organización social, sistemas simbólicos y modos de vida de los distintos grupos humanos. Aunque sigue siendo objeto de debate, la cultura funciona como el punto de partida común de cualquier investigación antropológica.
¿Qué método utiliza la antropología?
Su método más característico es la etnografía, que combina el trabajo de campo prolongado con la observación participante. No obstante, la antropología es metodológicamente abierta y puede incorporar análisis de redes, métodos cuantitativos o herramientas digitales según el objeto de estudio.
Conclusión: la relevancia de la antropología hoy día
A pesar de las tensiones entre las distintas tradiciones y enfoques teóricos, la antropología, hoy en día, se presenta como una ciencia plural y dinámica que nos insta a comprender la diversidad cultural. Gracias al trabajo de Mario Bunge sobre los campos epistémicos hemos visto cómo la antropología comparte algunas características con otras ciencias, aunque su objeto de estudio -la cultura- se más complicado de definir y analizar. Esta pluralidad, lejos de ser un problema, enriquece nuestra disciplina ya que es los antropólogos nos podemos analizar distintos contextos socio-culturales y, en algunos casos, llegar a transformar dicha realidades.
De este modo, la antropología sigue siendo fundamental para estudiar las complejo mundo que compartimos a partir de herramientas útiles tanto para la investigación académica como para la resolución de problemas sociales.

